Ensalada de Hojas Verdes y Albaricoque

Esta ensalada de hojas verdes y albaricoque a la plancha es una opción deliciosa y refrescante, ideal para incluir más vegetales y fruta de temporada en tu menú. El contraste de temperaturas y sabores entre la base verde, el dulzor de la fruta asada y la intensidad del queso la convierte en un plato ligero pero espectacular. Es una receta fantástica para integrar en tu planificación semanal y disfrutar de una opción vegetariana equilibrada; puedes adelantar trabajo lavando las hojas y preparando la vinagreta durante tu sesión de batch cooking para ensamblarla luego en cuestión de minutos.
Raciones: 2
Tiempo de Elaboración: 15 min
Ingredientes:
- 100 g de espinaca fresca
- 100 g de lechuga hoja de roble
- 4 albaricoques maduros pero firmes
- 60 g de queso (por ejemplo: rulo de cabra o queso feta)
- 30 g de nueces peladas
- 3 cucharadas de vinagreta (aceite de oliva virgen extra, vinagre de manzana o balsámico y una pizca de sal)
Modo de Elaboración:
- Preparar la base verde:
- Lavar y secar muy bien la espinaca y la hoja de roble para evitar excesos de humedad.
- Trocear las hojas y colócalas como base en un tazón grande o ensaladera.
- Cocinar los albaricoques:
- Lavar los albaricoques, cortarlos por la mitad y retirarles el hueso.
- Calentar una plancha o sartén a fuego medio con apenas unas gotas de aceite.
- Cocinar las mitades durante 1-2 minutos por lado, hasta que comiencen a dorarse y estén ligeramente tiernas.
- Ensamblar la ensalada:
- Distribuir los albaricoques a la plancha aún tibios sobre la cama de hojas verdes.
- Desmenuzar o cortar el queso en pequeños trozos y esparcirlo por toda la ensalada.
- Añadir las nueces para incorporar el toque crujiente.
- Aliñar y servir:
- Verter la vinagreta de manera uniforme justo antes de consumir el plato para que las hojas mantengan toda su frescura.
- Mezclar suavemente para que los ingredientes se integren bien y servir al momento.
Información Nutricional:
285 kcal · 9.5 g proteína · 15.2 g CH · 21 g grasas
Más allá de la receta:
Esta receta es sumamente versátil y te permite experimentar en la cocina para adaptarla por completo a tus gustos personales.
- Puedes añadir una cucharadita de mostaza o una pizca de especias a tu vinagreta básica para resaltar los matices dulces de los albaricoques.
- Si buscas texturas y contrastes diferentes, prueba a incorporar unos trocitos de manzana fresca, o sustituye las nueces por unas semillas de calabaza ligeramente tostadas en la sartén para aportarle un extra crujiente muy especial.
- Para servirla como plato único y hacerla más saciante, también puedes añadirle unos garbanzos tostados o un puñado de quinoa cocida mezclada con la espinaca y la hoja de roble.